Nació
en Buenos Aires, el 26 de abril de 1849, siendo sus padres el Doctor Cornelius
Donovan Crowley y Doña Mary Atkins Brown. ( Sus nombres en español
pasarían a ser Cornelio y María) .
El
5 de abril de 1863 se incorporó como cadete a la 2ª. Compañía
del Batallón 2º de Infantería, voluntariamente, sin
presentar el consentimiento escrito de su señora madre, por haber
fallecido su progenitor. Como la familia se oponía a que sirviera
en el ejército de tan corta edad, el Ministro de Guerra y Marina,
General Gelly y Obes, decretó su baja por aquella causa el 4 de
junio de 1864. Tenaz en su empeño, Donovan obtuvo el consentimiento
materno el 11 del mismo mes de junio; presentando entonces su solicitud
para ingresar al arma de artillería; Siendo admitido el 2 de julio
de 1864 en clase de aspirante en la 1ª compañía del
3er. Escuadrón del Regimiento de Artillería Ligera.
En
el mes de agosto de 1864 pasó a prestar servicios a Martín
García, con su cuerpo y promovido a porta-estandarte, el 4 de octubre
del mismo año, regresó a la ciudad de Buenos Aires.
Se
halló en la toma de Corrientes, el 25 de mayo de 1865. En junio
de 1865 se incorporó con su regimiento a las fuerzas en campaña
en el campamento del Ayuí, y formando parte de la vanguardia, se
halló en la batalla del Yatay, el 17 de agosto de aquel año,
por lo que recibió la medalla de plata acordada por el Gobierno
Oriental, el día 30 del mes siguiente.
Asistió
al sitio y rendición de Uruguayana, el 18 de septiembre de igual
año, por lo que se le acordó la medalla de plata otorgada
por el emperador Pedro II el día 20 del mismo mes.
Acampó
en las Ensenaditas de enero a abril de 1866, participando en el pasaje
del río Paraná en “Paso de la Patria”, el 16 de este mes
y en la toma de las fortificaciones de Itapirú, al día siguiente.
Se
encontró en las siguientes acciones de guerra que fueron consecuencia
inmediata de la penetración en territorio paraguayo: sorpresa del
Estero Bellaco, el 2 de mayo; encuentros por la posesión del mismo
Estero, el día 20 de igual mes; sangrienta batalla de Tuyu ti, el
24 del mes de referencia, por la que recibió los cordones de plata
acordados por el Congreso Nacional; Combates de Yataytí-Corá,
Boquerón y Sauce, los días 10,11,16, 17 y 18 de julio de
1866; violento asalto a las fortificaciones de Curupaytí, el 22
de septiembre del 1866, por el que recibió el escudo de plata otorgado
por Ley Nacional.
Ascendió
a Alférez de compañía el 8 de octubre de 1866 y con
fecha 18 de diciembre de igual año pasó a formar parte del
Batallón “Legión Militar”, cuerpo en el cual fue promovido
a Teniente 2º , el 24 de mayo de 1867. Con fecha 31 de
octubre de ese mismo año se le concedió la baja y absoluta
separación del ejército.
Se
encontró en el combate de Tuyutí, el 3 de noviembre de 1867,
en la acción de Yataytí-Corá, en la campaña
de Tuyú-Cué, en el sitio de Humaitá, en la campaña
de Azúcar y en la batalla del Paso Hondo.
El
30 de junio de 1868 fue dado de alta en el Batallón 2º de Línea,
con anterioridad de 10 de mayo del mismo, cuerpo que se hallaba en Corrientes
en al fecha en que Donovan se incorporó en clase de Capitán
Agregado, formando parte del Cuerpo de Ejército que, a las órdenes
del General Emilio Mitre, marchó desde el Paraguay a aquella Provincia,
a sofocar la rebelión del General Nicanor Cáceres, levantado
en armas contra los poderes constituidos. Dominada la revuelta,
el 2º de Línea marchó a Córdoba en enero
de 1869, donde permaneció de guarnición.
El
1º de mayo del mismo año se dispuso que el Capitán Donovan
fuese dado de alta nuevamente en el Batallón “Legión Militar
“, cuerpo que se hallaba aún en operaciones en los esteros del Paraguay.
Siguiendo el curso de la campaña estuvo acampado de mayo a agosto,
en Guazú-Virá; septiembre, en Caraguatay; de
octubre a enero de 1870, en Patiño Cué; entrando
en este último mes en la ciudad de Asunción.
El 24 de diciembre de 1869, Donovan que mandaba la 6ª compañía
del Batallón “Legión Militar”, bajó con licencia a
Buenos Aires.
Promovido
a Sargento Mayor graduado el 4 de abril de 1870, al estallar la rebelión
de López Jordán en Entre Ríos, Donovan marchó
inmediatamente a esta provincia en calidad de Ayudante del Coronel Luis
María CAMPOS, pero no habiendo hecho las comunicaciones pertinentes
al batallón a que pertenecía, el Jefe de ésta reclamó
y fue borrado de las listas de la “Legión Militar”.
Donovan
se halló con el Coronel CAMPOS en la Batalla de Santa Rosa, contra
las fuerzas Jordanistas, el 12 de octubre de 1870 y en otros encuentros
menores; Así como también en la batalla del “Yuquerí”,
cuando después de derrotado en Ñaembé, el caudillo
entrerriano volvió a invadir la provincia de su nacimiento, al frente
de 8000 hombres.
Al
frente de las milicias del Azul, Alvear y Tapalqué, DONOVAN
combatió contra los INDIOS sublevados el 3 de mayo de 1871; acción
en la que se tomaron más de 500 familias y se le mataron una buena
cantidad de indios, entre ellos el Cacique Calfuquir, Capitanejos Nahuel-Cil,
Zavala y Crispín Muñoz, hijo del cacique Quipitur;
teniendo varias bajas las fuerzas nacionales. Esta campaña
que mandó en Jefe el Sargento Mayor DONOVAN, tuvo lugar por la sublevación
del Cacique Manuel Grande, en la Frontera del Oeste.
El
2 de agosto de 1871 pasó a la Compañía Correccional
de la Isla de Martín García, de donde pidió el 14
de abril de 1873 ser pasado a otro destino, pasando a la P.M.D. el
19 del mismo mes y año. El 10 de junio de igual año,
por disposición del Ministro de Guerra, Coronel Gainza, pasó
de 2º Jefe del Batallón 2º G.N.de Paraná; asistiendo
a la segunda campaña de López Jordán. Se encontró
en el sitio de Paraná, en 1875, contra los jordanistas, encontrándose
en la batalla de Don Gonzalo, el 9 de diciembre de 1873.
En
el parte de Racedo sobre la actuación de la brigada a sus
órdenes en la batalla de Don Gonzalo, elevado el 10 de diciembre
de 1873, dice: “ por orden expresa que recibí de vencer, como lo
hice, el costado que me fue encomendado, mandé el Batallón
2º del Paraná a la izquierda, a las órdenes del Mayor
DONOVAN, el cual obedeció y cumplió con bravura las órdenes
que se le dieron. Mi brigada con sus fuegos ha conseguido derrotar completamente
las fuerzas que a ella se le presentaron; ha hecho muchas bajas y tomado
muchos prisioneros. Siendo esto lo ocurrido, sólo me falta recomendar
el valor, entusiasmo y decisión de los jefes, oficiales y tropa,
que componían la brigada a mis órdenes, etc.”.
Donovan
recibió la efectividad de sargento mayor el 9 de diciembre de 1873.
Promovido a sargento mayor efectivo en octubre de 1873, Donovan junto con
el sargento mayor Ernesto Rodríguez fue nombrado ayudante de campo
del Ministro de Guerra, General Gainza, con fecha 1º de febrero de
1874, y el 19 de este mismo mes, pasó a desempeñar el cargo
de Jefe del Depósito del Retiro.
Al
mando del 1er. Batallón del 3er. Regimiento de Guardia Nacional
y formando parte del ejército del Coronel Julio Campos, hizo la
campaña contra los revolucionarios de 1874, en la parte Sud de la
Provincia de Buenos Aires.
El
23 de febrero de 1875 fue nombrado 2º Jefe del Batallón 8º
de Línea, destacado en Gualeguaychú, Entre Ríos, cuerpo
en el cual ascendió a Teniente Coronel graduado en junio del mismo
año, y con el que regresó a Buenos Aires en el mes de julio.
El 1º de enero de 1876 pasó de guarnición al Azul
y al mes siguiente a Olavaria, para pasar al Fuerte General Lavalle en
el mes de marzo, y en mayo a Carhué, participando en el avance
general de fronteras ordenado por el Ministro de Guerra, Doctor Adolfo
Alsina.
Recibió
la efectividad de Teniente coronel en noviembre de 1876 y el 29 de enero
del año siguiente se ponía en marcha a las 2 de la tarde
para la extrema derecha de la línea, con el resto de su División,
por haberse avistado algunos indios, con los que sostuvo violentos
encuentros en diferentes oportunidades. De enero a mayo de 1877 permaneció
destacado en Puán, y el 23 de junio del mismo año se dispuso
que el Comandante Donovan sustituyese al de igual jerarquía, Eduardo
G. Pico, en el Azul, como Comisario de Guerra, con mando Superior
de las fuerzas asistentes en aquel punto y de la G.N. “ que haya de movilizarse”.
Desde agosto de 1877 a febrero del 78, permaneció destacado en Olavaria,
pasando en esta última fecha a Fuerte Argentino y el 16 de abril
del mismo año mandaba la parte “Externa izquierda de la línea
avanzada” de fronteras, sobre “Sauce Chico”. El 6 de agosto de 1876
libró un combate contra los indios que invadieron Olavaria en número
de 1.600 lanzas, a las órdenes de Namuncurá y Juan José
Catriel; Con 35 Guardias Nacionales de Olavaria a las órdenes del
Comandante Acosta, 5 soldados del Batallón Guardia Provincial al
mando del capitán Daus, algunos vecinos del Azul y 21 infantes del
1º de Línea al mando del capitán López, Donovan
atacó a los indios con tan escasas fuerzas y cuando el 8 de agosto
se le incorporó una compañía del 6 de Línea,
cuatro piezas de artillería y 56 reclutas a las ordenes del mayor
Pablo Belisle, puso en completa retirada a la indiada invasora, rescatando
alrededor de 50.000 cabezas de ganado vacuno. Por esta acción fue
recomendado en términos conceptuosos por el Inspector General Luis
María Campos, y el decreto del 17 de agosto de 1876 de Avellaneda,
que se dio en la O.G. del Ejército, así lo reconocía.
El
Ministro Alsina por oficio del 19 de mayo de 1876 recomienda la bravura
de DONOVAN en el rechazo de los indios el 14 de mayo. Fue también
recomendado por el Coronel Maldonado y el Comandante Lavalle por su actuación
en varios combates.
Cuando
el Coronel Maldonado batió los indios en 1876, en las “Horquetas
del Sauce”, Donovan les salió a la cruzada con el 8 de Infantería
– con el que operaba en la Pampa – y los derrotó completamente,
tomándoles muchos prisioneros.
El
14 de marzo de 1877 combate contra los indios en Fuerte General Lavalle;
el 20 de mayo del mismo año, en Masallé; el 8 de agosto
del mismo en Olavaria. Combate de Pigué, el 20 de abril de
1878; combate de las Mostazas, el 14 agosto de 1878, y tomó parte
en la Gran Expedición al Desierto que dio por resultado el sometimiento
de los indios de la tribu de Catriel.
El
8 de agosto de 1876 ascendió a Teniente Coronel efectivo.
Permaneció
en la zona de operaciones hasta el mes de abril de 1879, en que bajó
a Buenos Aires. Por su brillante comportación en el combate
librado el 20 abril de 1877 en la Punta de la Sierra de Currumalán
contra la indiada de Catriel, figuró en el parte de Maldonado.
El
14 de junio de 1877 ascendió a Coronel graduado, y el 13 diciembre
del mismo fue designado Miembro de la Comisión Inspectora del Colegio
Militar.
Con
el 8º de Línea y como jefe de la 3ª Brigada, en la Chacarita,
asistió a los combates de Puente Alsina y de los Corrales.
Con fecha 9 de julio de igual año recibió la efectividad
de Coronel. Desde septiembre de 1877 hasta abril 1878 fue destinado
con el 8º de Infantería de Guarnición a Zárate,
regresando después a Buenos Aires.
El
9 de febrero de 1883 fue nombrado Jefe del Regimiento 1º de Infantería,
y promovido a General de Brigada el 5 de agosto de 1886, pasó a
revistar en “Lista de Oficiales Superiores” hasta el 15 de octubre de 1886,
en que fue encargado accidentalmente del mando de la 1ª División
de Ejército. En enero de 1887 Director del Parque de Artillería,
y el 16 de mayo igual año, Jefe Interino de la 4ª División
de Ejército, que se hallaba en el Chaco Austral, de cuyo territorio
fue nombrado Jefe de E.M. de la 2ª Brigada de la 2ª División
del 1er. Cuerpo (por situación de revista), permaneciendo en Resistencia,
Chaco hasta diciembre de 1891, pasando a revistar el 1º de enero
del año 1892 en la “Lista de Oficiales Superiores”, pero continuó
revistando en la 2ª Brigada, 2ª División del 1er.
Cuerpo, en el Chaco.
En
febrero de 1894 fue designado Comandante de la Línea Militar de
este Territorio, destino en el que permaneció hasta noviembre de
1895, en que regresó a Buenos Aires.
Ostentó
medalla por la toma de Corrientes, otra por la batalla del Yatay;
cordones de plata por la batalla de Tuyutí y medalla de oro por
la Expedición al Río Negro.
Falleció
en Villa Federal, Departamento de Concordia, Provincia de Entre Ríos,
a las 9.30 horas a.m. del 14 de agosto de 1897, en el establecimiento de
campo que poseía allí. El 1º de julio de 1872
contrajo enlace con Cándida Rosa BLANCO, argentina de 14 años;
hija de Benito BLANCO y de Carolina LEBEAU, naturales del país.
El
2 de octubre de 1897 Cándida Rosa Blanco de Donovan obtuvo la pensión
por su extinto esposo al cual se le computaron con tal motivo 45 años,
7 meses y 26 días de servicios en el Ejercito.
Ambos
fueron padres de:
Nació en Buenos Aires,
el 27 de diciembre de 1850, siendo hijo del Doctor Cornelio Donovan Crowley
y de doña María Atkins Brown.
Su padre falleció
cuando Daniel Juan Donovan tenía solamente 10 años de edad,
de modo que conoció desde muy joven los dolores de la orfandad y
las grandezas del amor materno, pues correspondió a su madre, ejercer
la tutela para que el hijo resultase una persona útil a la humanidad.
En 8161 ingresó en
el Colegio San José, bajo el rectorado del Padre Barbé.
Tres grados marcaban su idiosincrasia: inteligencia vivaz, rectitud
de carácter dentro de una atrayente bondad, y una admirable modestia.
Sus maestros se empeñaron noblemente por acentuarlos con los recursos
de la educación, y tan rica era la materia prima y tan fecunda la
obra de los artistas, que esos tres rasgos fueron hasta el día de
su muerte, los que destacaron siempre la noble personalidad del Doctor
Don Daniel Juan Donovan.
En 1867 se graduó
de Abogado, doctorándose en la Universidad de Buenos Aires,
después de dejar señalado su paso en ella, con augurios que
la vida no desmintió, sino por el contrario, sobrepasó.
Fue en el ejercicio de su profesión un abogado de grandes prestigios
intelectuales y de una rectitud de juicio y procederes dignísimos.
Nombrado por el Doctor Vicente
Fidel López, abogado de todas las casas del Banco de la Provincia
de Buenos Aires, pasó luego a desempeñar la Presidencia de
esa Institución Bancaria, y fue en ella donde el carácter
sin dobleces del Doctor Donovan, produjo una de las notas más hermosas
de su vida.
Militaba en política
desde joven, pero como lo dijo el Doctor O’Farrel en su tumba: “La ambición
personal era una pasión desconocida par su alma”. Por eso jamás
escaló ninguna posición pública, buscándose
a sí mismo, sino yendo a cumplir la misión que se le designase
allí donde el deber de lealtad le llamaba.
Desempeñó el
cargo de Vocal de las Obras de Salubridad, y en agosto de 1890, a raíz
de la Revolución del Parque, fue designado por el Doctor Pellegrini,
Jefe de la Policía de la Capital, cargo que ejerció desde
el día 7 de aquel mes- en que se le aceptó la renuncia al
entonces Coronel José Inocencio Arias- hasta el 12 de octubre de
1892, fecha en que terminó el período Presidencial del Doctor
Carlos Pellegrini.
Su Jefatura fue un modelo
de carácter y ecuanimidad, como de benéficas gestiones
para esa repartición por la cantidad de iniciativas felices que
le aportó, entre los cuales se encuentra la Caja de socorros de
Policía y Bomberos, que tantos beneficios presta al personal de
ambos servicios. Para la formación de esta Sociedad, sirvió
de base la subscripción levantada en el año 1890 por el “Comité
de Vinculación del Pueblo con la Policía”, constituido en
esa fecha con fines de protección y socorros mutuos entre los empleados
de Policía y Bomberos.
El Doctor Donovan encargó
al entonces secretario, Doctor Francisco Astigueta la redacción
de los estatutos que permitieran que esa institución empezara a
funcionar de inmediato, dotándola al efecto de una consultorio médico.
Paulatinamente se han ido creando otros servicios, intensificándose
los beneficios.
Su espíritu humanitario
le indujo a crear durante el invierno de 1892 el servicio por “cuartos”,
con relevos que se efectuaban a las 6, 12, 18, y 24 horas, como se había
hecho en las Jefaturas de O’Gorman, Bosch y Capdevila. Después de
dejar el cargo el Doctor Donovan, se volvió al sistema por “tercios”.
Fue el Doctor Donovan quien
implantó como requisito indispensable la prueba de competencia,
brindándoles la oportunidad a buenos y leales servidores para abrirse
camino en su carrera.
La actividad del Doctor
Donovan desplegada en el ejercicio de su cargo era ininterrumpida. Todo
quería verlo, de todo quería interiorizarse. Presidía
las mesas examinadoras y clasificaba, recibiendo los aprobados el nombramiento
de sus nuevos empleos de sus propias manos. Inspeccionaba a toda hora las
dependencias del Departamento de Policía y efectuaba frecuentes
recorridas por las seccionales, quedándose allí contemplando
la tarea de los empleados, a quienes no dejaba nunca de exhortar el fiel
cumplimiento del deber.
“Efectuado periódicas
recorridas – dice el entonces comisario Leopoldo C. López en su
“Reseña Histórica de la Policía” publicada en 1911
– a caballo, generalmente de noche, por las secciones apartadas, acompañado
de empleados superiores; Muchas veces en carruaje por las centrales las
recorría haciéndolas circular contra la mano o con los faroles
apagados, para comprobar si los agentes cumplían con las instrucciones
relativas al tráfico; Otras, cubierto con una capa a la española,
en noches frías, lo verifica a pie, entraba en conversación
con los agentes invitándolos a distraerse del servicio, para luego
censurarles la poca decisión hacia el cumplimiento del deber. Refíerese
que en una de esas ocasiones en que le dio oportunidad de reprochar a un
agente su pronta disposición para distraerse y faltar a sus obligaciones
le había respondido que se limitaba a obedecer su invitación
desde que, conociéndolo, importaba como subalterno una orden para
él. En muy poco tiempo fue muy conocido por el personal subalterno
y esas intervenciones dejaron de tener el éxito que se proponía
el doctor Donovan al ejercitarlas”.
En cambio, así como
era de exigente en el cumplimiento del deber, era de humanitario y noble
en sus procederes.
Bregó incansablemente
por obtener toda clase de mejoras para la oficialidad y tropa a su mando.
Hizo efectuar recorridas de inspección de noche por los comisarios
seccionales. Instituyó el pago al personal en “tabla y mano propia”.
Creó la Subcomisaría
del Puerto, que después se denominó Comisaría 29ª,
más tarde 22ª. Implanto la prueba de competencia como requisito
indispensable para el ascenso en los empleados de policía. La equidad
y justicia hizo que meritorios empleados conquistaran legítimos
ascensos.
Fomentó la instalación
de diversos talleres para la fabricación de los elementos que necesitaba
la Repartición. Amplió la imprenta y creó la encuadernación,
adquiriendo máquinas y otros útiles.
Por haber sido suprimida
del Presupuesto en enero de 1891 la Comisaría de Pesquisas, se retiraron
las medallas de cobre que usaban los agentes, quedando sin efecto la orden
que había autorizado su uso y fueron devueltos a la Jefatura los
facsímiles que tenían las comisarías.
Hizo redactar un folleto
con el título “La Ambulancia”, redactado por el Doctor Francisco
C. Barraza por encargo del entonces Jefe del Cuerpo Militar Doctor
Juan Carlos Almanza, conteniendo instrucciones de primeros
auxilios a los heridos y enfermos, basado en las lecciones de Smarch, que
se distribuyó al personal; Facilitando la intervención de
la policía en esos casos, supliendo en los primeros momentos la
falta de médico.
Controlaba el Doctor Donovan
personalmente el funcionamiento del servicio externo, como también
la Inspección. Durante un tiempo los Subcomisarios y Auxiliares
acudían de noche a una hora señalada, a la Oficina de Guardia
del Departamento, y se les entregaba bajo sobre, un pliego de instrucciones
con determinación del radio que debían recorrer, sin conocimiento
de la Comisaría de su jurisdicción.
El descanso que los
oficiales y sargentos hacen en las Comisarías, en la Jefatura
de Donovan estaba indicado en determinada esquina, como si fuera una parada
de tales. Allí obligatoriamente Oficial y Sargento debían
encontrarse en la hora del descanso, salvo que exigencias del servicio
reclamasen su presencia en otro lugar de manera que, si no había
especial llamada de la Comisaría, uno y otro, permanecían
todas las horas de su servicio en al calle. El Oficial vestía de
particular y en esta Jefatura se les proveyó también de capa
impermeable, además del capote y pantalón de tropa.
Con las partidas de la Ley
de Presupuesto economizadas en la ejemplar Jefatura del doctor Donovan,
su sucesor, el General domingo Viejo Bueno creó el Escuadrón
de Seguridad, que con el tiempo evolucionó al Cuerpo de Policía
Montada de la actualidad.
Al retirarse de la Jefatura,
el 12 de octubre de 1892, el Doctor Donovan dejó como saldo el respeto
de sus subalternos y el agradecimiento de los ciudadanos amantes de la
justicia y del orden.
En 1893 fue nombrado Interventor
Nacional en la Provincia de San Luis, y poco tiempo después, Presidente
de la Defensa Agrícola de Buenos Aires. Muchos otros cargos importantes
le fueron ofrecidos en diversas ocasiones, pero él no quiso aceptarlos
para no desatender las tareas de su estudio de abogado ni abandonar la
línea de su modestia.
Falleció en Buenos
Aires el 8 de abril de 1913. Al conocerse en esta ciudad su deceso, fue
intensamente dolorosa la impresión sentida por la opinión.
La casa del ilustre muerto fue un constante desfile de numeroso público
en el que se notaba la presencia de todas las clases sociales, y el sepelio
fue una manifestación muy pocas veces registrada en casos análogos.
Y lo mismo ocurrió
29 meses más tarde, al trasladas sus restos al mausoleo que la amistad
y la admiración pública, erigieron a su memoria en el Cementerio
del Norte (Hoy Cementerio de La Recoleta – Capital Federal) .
El 30 de septiembre de 1917
se colocaba en el Salón de Actos Públicos del colegio San
José, el medallón de bronce, con la efigie del querido ex
alumno Doctor Daniel Juan DONOVAN, pronunciando un sentido discurso
el Doctor Luis O. Goenaga, exaltando la figura del homenajeado.
Fue el doctor Daniel Juan
Donovan un caballero y un ciudadano, estimable igualmente en ambos conceptos,
preparado para las más delicadas funciones y merecedor de los más
envidiables destinos.
ANTONIO SANTIAGO DONOVAN